La organización alerta de que el Reglamento (UE) 2025/40 sobre envases traslada a las fábricas de conservas y productos transformados de pescados y mariscos nuevas responsabilidades documentales que comprometen la competitividad y la innovación.
Vigo, 10 de agosto de 2026.- ANFACO-CYTMA, organización empresarial representativa de la industria de conservas y productos transformados de pescados y mariscos, advierte de que la entrada en
aplicación de nuevas obligaciones el próximo 12 de agosto derivadas del Reglamento (UE) 2025/40 del Parlamento Europeo y del Consejo, sobre envases y residuos de envases (PPWR), puede suponer un
importante incremento de la carga administrativa y documental para las empresas mar-alimentarias.
El Reglamento (UE) 2025/40, publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea el 22 de enero de 2025, modifica el Reglamento (UE) 2019/1020 y la Directiva (UE) 2019/904, y deroga la Directiva 94/62/CE. De acuerdo con su artículo 71, una parte relevante de sus disposiciones comienza a aplicarse el 12 de agosto de 2026. Esta fecha constituye únicamente el inicio de un calendario regulatorio que continuará desplegándose durante los próximos años mediante nuevas obligaciones vinculadas a reciclabilidad,reutilización, contenido reciclado, etiquetado armonizado y otros requisitos técnicos previstos en el Reglamento con objetivos medioambientales.
ANFACO-CYTMA comparte los objetivos ambientales perseguidos por la Unión Europea en materia de economía circular, reducción de residuos, seguridad de los materiales y mejora de la reciclabilidad de
los envases. La industria transformadora de productos del mar lleva años trabajando en la mejora continua de sus procesos, en la sostenibilidad de sus envases, en la seguridad alimentaria y en la adaptación a estándares cada vez más exigentes. No obstante, la organización advierte de que la aplicación práctica del nuevo marco puede generar una carga administrativa y documental desproporcionada para muchas empresas, especialmente pymes, al exigir una creciente recopilación,verificación, conservación y actualización de documentación técnica vinculada a los envases. Entre las principales preocupaciones se encuentran las obligaciones relacionadas con la Declaración UE de Conformidad para cada tipo de envase, respaldada por la correspondiente documentación técnica acreditativa. El Reglamento establece que los fabricantes solo podrán introducir en el mercado envases conformes con los requisitos previstos en los artículos 5 a 12, relativos, entre otros aspectos, reciclabilidad, contenido reciclado, envases compostables, minimización y reutilización.Asimismo, la Declaración UE de Conformidad se regula en el artículo 39, debe apoyarse en la documentación técnica correspondiente y ajustarse al modelo previsto en sus anexos.
En la práctica, ello implica que las empresas de conservas y transformados de pescado deberán acreditar el cumplimiento normativo mediante evidencias técnicas de sus proveedores, lo que les obliga a solicitar, revisar y conservar ensayos de laboratorio, fichas de composición, información sobre sustancias presentes, datos de reciclabilidad, trazabilidad documental y otros soportes justificativos
que, en muchos casos, dependen de terceros operadores de la cadena de suministro.
Para ANFACO-CYTMA, esta situación traslada de facto a las fábricas mar-alimentarias una responsabilidad técnica de verificación e inspección muy compleja y, en determinados supuestos, ilógica. Las empresas transformadoras no fabrican necesariamente los materiales de envase ni controlan todos los parámetros técnicos de su composición, pero deben demostrar documentalmente que cumplen con la normativa, ante extremos que realmente solo conocen o pueden acreditar plenamente sus proveedores de envases, materiales o componentes.
«La sostenibilidad no puede terminar midiéndose por el número de documentos que una empresamar-alimentaria es capaz de generar, actualizar y conservar, sino por los resultados ambientales reales que obtiene.”, señala Roberto Alonso, secretario general de ANFACO-CYTMA.
La situación no es menor. ANFACO-CYTMA ha constatado en los últimos meses una elevada preocupación empresarial por la delimitación de responsabilidades entre operadores económicos, especialmente en productos fabricados para marcas de distribución. La Guía interpretativa de la Comisión Europea recuerda que, conforme al artículo 3.1.13.a) del Reglamento, cuando una persona física o jurídica encarga el diseño o fabricación de un envase o producto envasado bajo su propio nombre o marca, dicha persona puede ser considerada “fabricante” a efectos del PPWR. La Comisión añade que el “fabricante” es el operador económico que soporta la responsabilidad legal del cumplimiento de los requisitos de sostenibilidad y etiquetado.
Este criterio resulta especialmente relevante ante los debates abiertos con algunos grandes distribuidores europeos que, aun pudiendo ostentar la condición de fabricantes legales en productos de marca de distribución, están intentando valorar como trasladar determinadas obligaciones documentales y responsabilidades de conformidad a los fabricantes de conservas y productos transformados de pescado.
En este contexto, ANFACO-CYTMA valora positivamente que la Comisión Europea haya publicado el pasado 3 de agosto unas preguntas frecuentes oficiales sobre el PPWR, así como una guía interpretativa orientada a facilitar una aplicación uniforme del Reglamento en la Unión Europea. El hecho de que estas aclaraciones hayan sido publicadas apenas unos días antes de la fecha de aplicación de las nuevas obligaciones, demuestra la complejidad técnica y jurídica que sigue existiendo en torno a cuestiones esenciales como la definición de “fabricante” y el reparto de responsabilidades entre operadores económicos ante estas nuevas exigencias documentales.
“Se vive la situación paradójica de que, en función de si comercializas bajo tu marca propia, o paramarca de distribuidor, puedes o no ser “fabricante” a efectos del Reglamento de envases.” Roberto Alonso, Secretario General.
La organización recuerda que la industria de conservas y productos transformados de pescados y mariscos ya opera en un entorno altamente regulado, con exigencias estrictas en seguridad alimentaria, trazabilidad, control sanitario, sostenibilidad de los recursos, comercio internacional y lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada.
En este sentido, la experiencia reciente con el sistema electrónico europeo CATCH para la certificación de capturas evidencia una tendencia creciente a trasladar a las empresas nuevas obligaciones administrativas, plataformas, registros y verificaciones. La Comisión Europea señaló que CATCH entró en vigor el 10 de enero de 2026 para introducir un certificado digital de capturas para todos los productos pesqueros que entran en la Unión Europea, con el objetivo de combatir la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada y sustituir procesos en papel en las empresas. Sin embargo, el sector ha advertido de dificultades operativas, técnicas y administrativas en su implantación, especialmente en cadenas de suministro largas y complejas sin obtenerse, a fecha actual, una operativa suficientemente fluida ni una eliminación del soporte en papel.
A juicio de ANFACO-CYTMA, PPWR y CATCH responden a objetivos legítimos, pero reflejan una misma tendencia: la acumulación de nuevas capas de obligaciones documentales, plataformas digitales, controles, verificaciones y expedientes que incrementan la carga administrativa de operar en Europa.
ANFACO-CYTMA advierte además de que una regulación excesivamente burocratizada puede frenar la innovación. El desarrollo de nuevos envases, nuevos materiales o mejoras en reciclabilidad requiere agilidad, capacidad de prueba y colaboración entre proveedores, fabricantes y distribuidores. Sin embargo, cuando cada cambio técnico exige nuevos expedientes, declaraciones y verificaciones,existe el riesgo de ralentizar precisamente la innovación que Europa necesita impulsar.
“Europa no puede pedir a sus industrias que innoven más rápido y, al mismo tiempo, someter cada avance a una complejidad documental creciente. La transición verde y digital necesita empresas capaces de invertir y transformar sus procesos hacia la sostenibilidad, no empresas atrapadas en una carrera burocrática”, añade Roberto Alonso.
Esta preocupación conecta directamente con el debate abierto tras el Informe Draghi sobre el futuro de la competitividad europea, que sitúa los retos de productividad, competencia global, costes energéticos e inversión en el centro de la agenda comunitaria. Para ANFACO-CYTMA, resulta contradictorio que Europa avance en un discurso de simplificación administrativa y competitividad industrial mientras aprueba marcos regulatorios que incrementan la burocratización de los procesos empresariales.
Por ello, ANFACO-CYTMA solicita a la Comisión Europea, al Gobierno de España y a las autoridades competentes que el desarrollo futuro del Reglamento (UE) 2025/40 se realice bajo criterios de proporcionalidad, seguridad jurídica, simplificación administrativa y acompañamiento efectivo a las empresas durante su implementación.
ANFACO-CYTMA reitera su compromiso con la sostenibilidad, la economía circular, la seguridad alimentaria y la protección del medio ambiente, pero insiste en que estos objetivos deben alcanzarse mediante una regulación eficaz, proporcionada y compatible con la realidad industrial, especialmente PYME.
Sobre ANFACO-CYTMA
ANFACO-CYTMA (Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas y Productos Transformados de Pescados y Mariscos – Centro Nacional de Conocimiento y Tecnología para la Industria Marina, Acuícola y Alimentaria) es una organización singular del complejo mar-industria, cuyos orígenes se remontan a 1904. Integra la representación empresarial del sector con un centro de referencia en conocimiento científico-tecnológico, al servicio de la competitividad y la sostenibilidad del tejido productivo.
Su misión principal es defender activamente los intereses de sus asociados ante administraciones, organizaciones multilaterales y todo tipo de entidades nacionales, europeas e internacionales. Al mismo tiempo,
desarrolla soluciones de alto valor en ámbitos clave como la I+D+i, la calidad y seguridad alimentaria, la digitalización, la sostenibilidad, el asesoramiento técnico, la formación o la cooperación internacional.
Actualmente, ANFACO-CYTMA agrupa a más de 250 empresas de todos los eslabones del complejo mar-industria alimentaria, que representan una facturación conjunta de 13.800 millones de euros y más de 25.300 empleos en España.

