Se acaba de producir la primera asignación del año 2026, existiendo partidas ya agotadas, como los lomos de atún, que no han permitido cubrir las necesidades reales de la industria.
Los contingentes aseguran la disponibilidad para el consumidor de productos pesqueros elaborados en fábricas españolas que generan más de 15.000 empleos directos, y dota de flexibilidad ante los cambios internacionales imprevisibles que se están produciendo.
La primera asignación de los contingentes arancelarios autónomos de productos de la pesca correspondiente a 2026 vuelve a poner de relieve que este instrumento es clave para garantizar el abastecimiento competitivo, en cantidad y calidad, de la industria conservera y transformadora europea, al tiempo que evidencia la conveniencia de revisar el dimensionamiento de determinados contingentes para ajustarlos a las necesidades objetivas de materias primas imprescindibles, como bacalao, abadejo, salmones, calamares, potas, camarones, o atún, entre otros.
Instrumento relevante y eficaz
Desde ANFACO-CYTMA se valora positivamente el papel de este instrumento de la política comercial europea como herramienta de influencia que permite a las fábricas europeas importar, sin aranceles, materias primas esenciales que no se producen en cantidad y calidad suficiente en la Unión Europea, contribuyendo a mantener la transformación, el valor añadido y el empleo en territorio comunitario bajo elevados estándares sanitarios, sociales y medioambientales. Con ello, se garantiza el abastecimiento de productos pesqueros de la población y se refuerza la autonomía estratégica alimentaria de la Unión Europea, recordando que en torno al 70% de los productos consumidos en nuestro mercado necesitan ser importados.
Agotamiento en primera asignación y alta utilización
Los lomos de atún se agotaron ya en la primera asignación, al superar las solicitudes la cantidad inicialmente disponible, por lo que se aplicó un reparto a prorrata, lo que en la práctica representa un arancel del 8,05%. Este producto es un insumo básico para la fabricación de conservas, de gran relevancia nutricional, y el primer producto pesquero para el consumidor europeo según EUMOFA.
Otros contingentes estratégicos también registraron niveles de utilización elevados en la primera asignación, lo que anticipa su agotamiento temprano y la posterior aplicación de aranceles a importaciones adicionales, como, por ejemplo, el de gambón argentino, que alcanzó un 20,67% de utilización.
Contexto internacional y garantía de diversidad para el consumidor europeo
El mecanismo de contingentes arancelarios autónomos es un complemento a los acuerdos comerciales y regímenes preferenciales de la UE. Aunque la UE ha avanzado en distintos acuerdos comerciales, el más reciente Indonesia, algunos de ellos aún no han entrado en vigor y/o no contemplan una liberalización inmediata para insumos estratégicos, lo que afecta directamente a ciertos contingentes claves para la industria española. Por ello, los contingentes arancelarios autónomos siguen siendo necesarios para garantizar el suministro estable de materias primas esenciales.
Asimismo, el actual contexto internacional, caracterizado por una creciente incertidumbre en las cadenas de suministro y la evolución imprevisible de los flujos comerciales, refuerza la importancia de contar con instrumentos flexibles y predecibles que aseguren la continuidad de la transformación industrial en la UE.
La industria conservera y transformadora española, que genera más de 15.000 empleos directos y orienta mayoritariamente su producción al mercado comunitario, depende de un adecuado funcionamiento de los contingentes arancelarios autónomos para garantizar al consumidor europeo una oferta estable y diversa de productos pesqueros de calidad.
Evaluación actual del reglamento
En este sentido, ANFACO-CYTMA considera fundamental que, en el actual periodo de evaluación del Reglamento de contingentes arancelarios autónomos que está llevando a cabo la Comisión Europea, quede claramente acreditado que este instrumento es eficaz, cumple su función y resulta imprescindible para la competitividad de la industria transformadora europea, debiendo centrarse el debate en su correcta calibración.

