Se subraya la necesidad de preservar un comercio previsible y basado en la cooperación, compatible con la sostenibilidad del recurso.
Anticipado por ANFACO al gobierno de España y la Comisión Europea el pasado 31 de octubre, la decisión urge una respuesta coordinada de Bruselas ante lo que parece una medida comercial proteccionista.
Anunciado ayer en sede parlamentaria por la Secretaria de Estado de Pesca Marítima de Marruecos, Zakia Driouich, Marruecos pretende suspender temporalmente las exportaciones de sardina congelada a partir del próximo 1 de febrero. Dicha medida responde a la escasez de desembarcos de sardina marroquí con el objetivo de priorizar el abastecimiento nacional de su mercado y fábricas.
España figura entre los destinos habituales de la sardina congelada procedente de Marruecos, una materia prima relevante para la actividad de la industria transformadora y conservera. En el caso de España, las importaciones de sardina congelada procedentes de Marruecos ascendieron a 27.400 toneladas (enero-octubre 2025), lo que representa el 94% del total importado por España procedente de países extracomunitarios. La posible suspensión de este flujo comercial, por tanto, podría tener un impacto relevante en la actividad industrial y el empleo del sector.
Desde ANFACO-CYTMA, se lleva trabajando en este debate desde el año 2025, llegando incluso a remitir sendos escritos a la Secretaria de Pesca Marroquí el pasado 31 de octubre, trasladando nuestra preocupación ante una medida comercial que parece proteccionista y sería contraria al marco jurídico. Esto es, porque si bien desde ANFACO-CYTMA se comparte plenamente la preocupación por la sostenibilidad del stock de sardina, la solución debe pasar por una gestión técnica de dichos recursos pesqueros, que puede contar con la colaboración de entidades de referencia, como el Instituto Español de Oceanografía (IEO), y de un control efectivo de descargas.
“Nos encontramos con una decisión contradictoria, que por un lado pretende proteger el abastecimiento interno marroquí de sardina, pero que al mismo tiempo pretende asegurar la materia prima para la producción de conservas y transformados en sus fábricas nacionales, con el objetivo de exportar posteriormente a nuestro mercado europeo. Esto requiere de revisar con detenimiento una medida que supone un perjuicio de nuestros intereses comerciales y económicos.” Roberto Alonso, Secretario General.
El principal mercado de exportación de la industria española es el europeo, y ahí es donde existen mayores perjuicios sobre dicha medida. La UE importó 17.538 toneladas de preparaciones y conservas de sardina procedentes de Marruecos en el periodo (enero-octubre 2025), representando el 89% del total extracomunitario. Estos datos consolidan el papel de Marruecos como el principal proveedor extracomunitario de estos productos y principal competidor de la industria española, que produjo 13.503 toneladas de conservas de sardinas en 2024.
“Desde ANFACO-CYTMA se considera igualmente importante que cualquier medida que pueda afectar a los intercambios comerciales internacionales tenga un alcance proporcionado, esté debidamente motivada y se aplique de forma coherente con los compromisos internacionales asumidos por las partes.” Roberto Alonso, Secretario General.
La eventual adopción de medidas que limiten las exportaciones plantea cuestiones desde la perspectiva del marco jurídico del comercio internacional, en particular en relación con las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), incluidos los Artículos XI y XX del GATT, así como el principio de no discriminación. Asimismo, el Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Marruecos, en vigor desde el año 2000, subraya la importancia de preservar un entorno de comercio previsible y estable, condición esencial para la inversión y el mantenimiento del empleo.
ANFACO-CYTMA ya traslada esta problemática al Gobierno de España y a la Comisión Europea, con competencias en materia de Pesca y de Comercio, ya que considera fundamental que cualquier medida de gestión del recurso de Marruecos se adopte en un marco de transparencia, diálogo y cooperación institucional, y reitera su plena disposición a colaborar con las autoridades en la búsqueda de soluciones equilibradas que compatibilicen la sostenibilidad del recurso pesquero con la seguridad jurídica y la estabilidad del comercio bilateral.

